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Tres soles

Carlos Muralles
2 min de lectura

Guastatoya sumó su tercer sol en doce campeonatos y cinco finales disputadas, lo que demuestra claramente que el Pecho Amarillo es un equipo de éxito.

Nadie imaginó que luego de debutar en 2014 recibiendo una paliza de 4-0 en Petapa se convertiría en poco tiempo en uno de los más galardonados del país, sin olvidar que hubo problemas, cambio de directiva y una desbandada de jugadores que emigraron especialmente hacia Cobán, pero los orientales se rearmaron con Amarini Villatoro al frente y conquistaron sus primeras dos coronas, llegando la tercera bajo la dirección de Willy Olivera.

El técnico uruguayo mostró mucha capacidad en la fase final, lo que me hizo confirmar que los fracasos que tuvo, junto a Iván Sopegno en Comunicaciones después del Hexacampeonato, pudieron estar condicionados por la mala influencia de Julio González, de quien me comentaron hace buen tiempo que no solo cumple su papel de Oreja, sino también tiene la última palabra en muchas cosas del equipo crema.

Por eso, para Olivera fue beneficioso salir de ese ambiente e ir a Guastatoya, en donde encontró un grupo dispuesto a trabajar, siendo muy merecido para todos el éxito alcanzado.

¡Felicitaciones Pecho Amarillo!

Este artículo también fue publicado en la sección de Deportes de Nuestro Diario el jueves 11 de febrero.

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