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Nuestro sueño mundialista terminó en Curazao

Editor
6 min de lectura

En una historia digna de Ripley, Guatemala no pudo ganar un grupo integrado solo por rivales caribeños, ninguno de ellos de primera línea, quedando apartada del camino a Catar 2022.

Su poca productividad en los partidos contra Cuba e Islas Vírgenes Británicas le pasaron factura al combinado nacional, porque no obstante haberse despachado con la cuchara grande contra San Vicente y Las Granadinas, llegó al partido clave con la obligación de ganar, mientras Curazao jugaba en casa con la única necesidad del empate, el cual consiguió para avanzar a la siguiente etapa de la eliminatoria, en la que se medirá contra Panamá.

El partido

El primer minuto nos ilusionó porque Oscar Santis llegó al fondo y, aunque su centro fue pasado, eso provocó una serie de rebotes hasta que Rodrigo Saravia hizo un tiro que controló Eloy Room. Pensamos que Guatemala iba a ser un huracán en busca del gol, pero a cambio de ello en los siguientes diez minutos no tocamos la pelota, y no fueron pocas las faltas que se debieron cometer para evitar que los locales nos desbordaran.

Después el mérito del equipo nacional fue que logró enredar el juego en el medio, siendo lo más importante un pase diagonal de Barrientos a Oscar Santis, en el que el “Lelito” no lo pensó dos veces para sacar un remate violento, obligando al guardameta local a una estupenda atajada.

Otros tiros de media distancia fueron ensayados por Luis Martínez y Darwin Lom, sin contar un cabezazo de Moisés Hernández que quizá le quitó una mejor opción al “Salamá”, mientras del otro lado lo más peligroso era el balón parado, tanto en tiros de esquina como en tiros libres, pero pocas jugadas de asociación, las cuales también escaseaban en Guatemala, lo que obligaba al equipo azul y blanco a saltarse las líneas, pero la corpulencia de los zagueros de Curazao hacían difícil que pudieran salir airosos Oscar Santis, Darwin Lom y Luis Martínez, los tres que aparecían en la línea de ataque.

De esa manera se fueron 45 minutos que señalaban en la pizarra un 0-0 que le daba el boleto a Curazao y la posibilidad de que los nuestros se llenaran de ansiedad en un partido en el que en ningún momento habían mostrado superioridad y, mucho menos, la jerarquía necesaria para imponer sus condiciones en la cancha caribeña.

El segundo tiempo era para jugarlo con todo y con la convicción de vencer o morir, pero aunque en los primeros minutos hubo otra actitud y mayor vocación ofensiva, las oportunidades claras no aparecían por ningún lado, en gran medida porque seguíamos saltándonos las líneas y también porque abusamos del juego aéreo, en el que pocas veces ganamos y en la que nunca nuestros delanteros pudieron hacer un remate cómodo.

Curazao supo aguantar el dominio territorial de Guatemala, cerrando espacios y provocando mayor ansiedad para los nuestros, dándose el lujo de salir en veloces contragolpes con los que nos hicieron sufrir más de una vez.

Hagen fue clave en una, cerrando el primer palo para rechazar un potente remate de Juninho Bacuna, y en otra estirándose a mano izquierda para neutralizar un remate de Kuwas.

En medio de esas jugadas hubo un contragolpe producto de un pelotazo, Oscar Santis logró controlar el balón y desde la entrada del área tuvo toda la intención de cruzar a Eloy Room, pero un defensa logró interceptar y dejar el balón amortiguado en las manos del guardameta.

Después de eso tuvimos más llegadas, pero ninguna tan clara, por lo que todo quedó en remates forzados que nunca pusieron en aprietos al guardameta local.

El tiempo se terminaba y hasta Hagen se sumó al ataque en un tiro libre, pero no había ninguna fórmula para conseguir el tanto que cambiara la historia.

Al final el 0-0 prevaleció en el marcador y Curazao terminó ganando el Grupo C de la primera fase eliminatoria de Concacaf, gracias a haber anotado un gol más. Guatemala quedó eliminada por enésima vez, pero en esta ocasión no solo por la carencia de un matador, sino -sobre todo- por la inoperancia de un sector de volantes incapaz de tomar la pelota, marcar el ritmo del juego y generar servicios con ventaja para los encargados de definir.

No hay más que decir, porque todo lo sucedido en esta etapa eliminatoria se resume en una sola palabra: FRACASO, y no hay ninguna excusa que valga para justificar la vergüenza sufrida hoy por el futbol de Guatemala en Curazao.

Haga clic y vea todos los RESULTADOS y las POSICIONES FINALES del Grupo C de Concacaf.

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