Rusia 2018 agoniza y el mundo aún lamenta no haber podido ver en todo su esplendor a las figuras que estaban llamadas a llenar de talento y brindar espectáculo en todas y cada una de sus actuaciones.
No pretendo hablar de todos, porque sería interminable, por lo que me enfocaré solo en algunos de los más mediáticos, citándolos por nombre, en orden alfabético.
Cristiano Ronaldo: Talvez sería injusto decir que no cumplió, debido a que hizo un triplete, anotó cuatro veces y es uno de los pocos que ha marcado goles en cuatro mundiales distintos, pero sabiendo que no tenía equipo, falló en su intento de ponerse a la selección lusa en los hombros y llevarla un poco más allá de los Octavos de Final. Eso sí: su gesto con Edinson Cavani quedará en la retina como un ejemplo de juego limpio que ojalá todos imiten (foto).
James Rodríguez: Fue el campeón goleador en Brasil 2014, pero esta vez se fue sin marcar ni un solo tanto. Sin duda las lesiones le afectaron y eso lo sintió el equipo cafetero, que tuvo que resignarse a solamente dos asistencias por parte su mediocampista estrella.
Lionel Messi: Hizo un bonito gol, pero fue el único; sin embargo su principal fallo fue imponerle a Sampaoli, en complicidad con Mascherano, un grupo de jugadores con la intención de que todos jugaran para él y que él fuera quien destacara. Craso error. No podían dejar fuera de la convocatoria a Dybala, pero ya en Rusia lo marginaron y no pudimos saber cómo se comportaría la estrella de la Juventus en la cita mundialista. Al final los albicelestes se fueron por la puerta de atrás y la prensa y afición argentina señalan con un dedo acusador a Messi, sin olvidar la falta de personalidad del entrenador.
Luis Suárez: Apareció a cuenta gotas y fue superado notablemente por su compañero de equipo Edinson Cavani, con quien se asoció magistralmente en un gol contra Portugal, pero a la larga, la participación de Suárez fue más bien discreta. Eso sí, esta vez no mordió a nadie y eso ya es ganancia.
Mohamed Salah: Hizo dos goles, uno de ellos de penal, pero fracasó en su intento de ser el caudillo que llevara a Egipto a obtener resultados fuera de pronóstico. No jugar el primer partido y mostrar inseguridad en los siguientes dos, derivado de su lesión en el hombro, sin duda le afectó en su rendimiento personal y eso también acabó con las esperanzas de los egipcios.
Neymar Junior: Lo del Junior es porque así le gusta a él, que no se da cuenta que ya está mayorcito y es tiempo que deje de comportarse como niño. Al diez brasileño nadie le discute su talento individual, pero el querer acaparar los reflectores le hace daño, ya que luce más cuando juega en equipo. En síntesis, en lugar de hablar de sus destrezas, el mundo gastó días enteros hablando de las faltas que fingió y las innumerables asistencias médicas que recibió, cuando alguien un poco más varoncito ni siquiera hubiera caído al césped.
Robert Lewandoski: Aunque se habían generado muchas expectativas en torno a Polonia, al final el equipo fue un fiasco y Lewandoski se contagió de la mediocridad de sus compañeros, yéndose por la puerta de atrás y sin anotar ni un solo gol.
Sergio Agüero: El matador del Manchester City solo anotó dos goles, uno de ellos cuando todo estaba perdido contra Francia. En su descargo hay que decir que entraba y salía de la alineación y no pudo asentarse, todo lo cual también es responsabilidad de Messi, Mascherano y Sampaoli.
Ellos y muchos más ya se fueron, por lo que ahora solo nos queda deleitarnos con lo que ofrezcan De Bruyne, Hazard, Modric, Rakitic, Mandzukic, Kane, Rashford, Pogba, Griezmann, Mbappé y otros que lucharán por levantar la Copa dentro de una semana.
Fotografía: FIFA.com