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La Tercera

Carlos Muralles
1 min de lectura

El futbol de Guatemala está mal estructurado, lo que no permite que exista una pirámide que vaya sirviendo de formación y filtro de jugadores hasta llevarlos a la categoría mayor.

De hecho, nos faltan la cuarta, la quinta y demás divisiones, las que debieran ser completamente regionales y verdaderos semilleros infanto-juveniles bajo la tutela de las Asociaciones Departamentales, algo que no sería muy difícil de hacer si existiera una buena planificación y el deseo de una verdadera masificación.

Lo que tenemos actualmente son cuatro Ligas cada vez más desordenadas, exceso de jugadores extranjeros que no marcan diferencia, abundancia de clubes con problemas económicos, un nivel futbolístico paupérrimo y, por si algo nos faltaba, la Tercera División, que se caracteriza por los múltiples partidos resueltos en la mesa y el abandono de equipos al por mayor, ahora también nos convierte en el hazmerreír mundial con un actorcito que simula haber recibido una pedrada (foto), o un energúmeno que forcejea con sus compañeros y persigue al árbitro para darle un puñetazo en el rostro.

A eso hemos llegado por la ineptitud de los federativos y por ahora no hay esperanzas de que se enderece el rumbo.

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