Neuer y la solidez del Bayern, claves ante la inexperiencia del PSG

Lisboa, 23 Ago 2020 (AFP) – La buena actuación del arquero Manuel Neuer, que ganó su segunda Liga de Campeones, y la solidez colectiva del Bayern Múnich fueron claves para el triunfo de los alemanes por 1-0 sobre el París Saint-Germain, que disputaba la final del máximo torneo europeo por primera vez en su historia.

– Neuer y el muro defensivo –

. El único gol del partido, el de Kingsley Coman en el 59, fue suficiente para decidir una final en el que ambos equipos estuvieron sólidos defensivamente, sobre todo el Bayern Múnich con Manuel Neuer. Su duelo a distancia con Keylor Navas lo ganó gracias a la conquista del título, pero el arquero tico tuvo también intervenciones de mérito durante el encuentro. Neuer pudo salvar a los suyos en varios momentos. Resistió bien ante Kylian Mbappé (minutos 45, 67) y también respondió bien ante Marquinhos (69). «No sabíamos bien qué esperar en el plano táctico. Hemos jugado contra jugadores excepcionales. Yo he jugado muy bien, he hecho un gran partido, pero no puedo decir que haya hecho el mejor partido de mi carrera», estimó en declaraciones al término del partido.

. La fuerza colectiva del Bayern. Joshua Kimmich dio la asistencia para el tanto de Coman y simboliza la unión del grupo, la importancia de los jugadores de equipo, en contraposición a un PSG quizás demasiado dependiente de la inspiración de sus estrellas. Los bávaros dominaron la posesión (62% contra 38%) y corrieron más que los parisinos (103,2 km vs. 98,7 km). También asfixiaron al PSG con faltas tácticas repetidas, quebrando el ritmo de los contragolpes del campeón francés.

. Thiago Silva, sin levantar la copa. No cometió grandes errores, pero el capitán brasileño del PSG se quedó sin poder levantar el ansiado trofeo en la Liga de Campeones. Pudo haber jugado su último partido en el París Saint-Germain, toda vez que su contrato finaliza a finales de agosto y no ha sido por ahora renovado.

– Kehrer y Paredes, las decepciones –

. Tilo Kehrer, el punto débil parisino. El joven alemán de 23 años sufrió y tuvo a menudo dificultades defensivas ante uno de los hombres del partido, Kingsley Coman. Hizo temblar a los hinchas del PSG justo antes del descanso al desequilibrar al atacante francés, más rápido, en el área. El árbitro no pitó penal. En el gol del Bayern no cubrió bien el marcaje y Coman pudo cabecear libre (minuto 59). Ofensivamente también se vio perdido.

. Paredes, transparente. El argentino Leandro Paredes tampoco respondió como se esperaba en una final de Champions. La primera vez que se le vio fue cuando se enfadó para reclamar una tarjeta contra Serge Gnabry, por una acción sobre Neymar. Resultado: el argentino se llevó una amarilla (52). Después dejó su lugar al titular habitual, Marco Verratti (minuto 66).

. Levantar el trofeo en un estadio vacío. Era una final de Champions, pero sin público en la grada todo resultaba muy extraño. La pandemia del nuevo coronavirus ha hecho que la Liga de Campeones tuviera que terminar con una inédita ‘Final 8’ en Lisboa, con partidos a puerta cerrada y una ‘burbuja sanitaria’. El momento de levantar la emblemática ‘Orejona’ fue especialmente simbólico, ya que no se vio acompañado del rugido de los hinchas. Un epílogo extraño para una Liga de Campeones que pasará a los libros de historia por el COVID-19.

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