Para nadie es un secreto que al presidente de la FIFA le encanta nadar entre el dinero, por lo que no es extraño que ni siquiera ha terminado la Copa del Mundo 2026 y ya se escuchen propuestas para que en 2030 participen 64 selecciones, en lugar de las 48 del actual torneo, las que ya son una exageración.
Pero el señor Gianni Infantino quiere seducir con eso a decenas de federaciones para que lo sigan reeligiendo, aunque el nivel competitivo del torneo se derrumbe, ya que lo único importante es seguir amasando una fortuna bien guardada en el paraíso fiscal de Catar.
De nuestro lado, quizá con ocho plazas para Concacaf hasta Luis Fernando Tena nos pueda llevar al mundial que, se dice, tendrá seis países anfitriones en tres continentes. ¡Ni en un manicomio tienen esas ideas de locos!
Pero en Centro América también ha surgido la propuesta descabellada de la Liga Premier, con la participación de los equipos “grandes” de cada país, los que tendrían que abandonar sus competencias locales.
Yo creo que esto no es viable y debemos conformarnos con la Copa Centroamericana, pero estructurada con partidos de ida y vuelta en todas sus fases, para que nadie saque ventaja desde la hora del sorteo.
Este artículo también fue publicado en la Sección de Deportes de Nuestro Diario el miércoles 15 de julio de 2026.

