¿Para dónde se inclinará la balanza en la Final?

Santa Lucía Cotzumalguapa comenzó el Torneo de Clausura 2021 en la décima posición del acumulado con solamente 16 puntos. Sanarate tenía 14 y Sacachispas 13, por lo que la sombra del descenso caía sobre los Jaguares, cuyo principal objetivo en el primer semestre del año era salvar la categoría.

Cuando Santa Lucía debutó bajo el mando de Mario Acevedo con un triunfo 1-0 sobre Antigua el 21 de febrero se pensó que era una casualidad, pero cuando el equipo se asentó y comenzó a obtener resultados positivos con regularidad, esto también se reflejó con un mayor grado de pronósticos favorables en bet365, más aún cuando el equipo sureño comenzó a deleitar a sus parciales con buen futbol, pero sobre todo lleno de efectividad.

Aquello parecía un milagro, porque -además del relevo de Sergio Guevara en la dirección técnica- los retoques en el plantel fueron mínimos, y se dieron sobre todo en la ofensiva, en donde Porras y, en menor grado Acuña, sirvieron para completar el trabajo de Romario, Da Roza, Icuté, Velásquez, Herrarte y todo aquel que pudiera aproximarse al área del equipo contrario.

Santa Lucía comenzó a subir y subir, provocando la duda de hasta donde podría llegar. Terminó cuarto, a diez puntos del líder Comunicaciones, y ocho puntos arriba de la zona de descenso, por lo que, el primer objetivo estaba cumplido.

En Cuartos de Final le tocó medirse a Cobán Imperial, nivelando de visita y goleando de local, pero su rival de semifinal era ni más ni menos que el campeón y se veían escasas sus posibilidades, pero Santa Lucía ganó en la ida y en la vuelta, haciendo a un lado a Guastatoya y visando su pasaporte hacia la final.

Todo eso lo hizo mostrando un equipo muy equilibrado, con un guardameta confiable, una defensiva que tiene un muy buen juego aéreo y que tiene jugadores corpulentos, un medio campo de mucho despliegue y un ataque con pegada.

Del otro lado está Comunicaciones, un equipo de tradición, con un historial envidiable, con gran soporte económico y con una plantilla extensa, características que le convierten siempre en candidato para pelear la corona, aunque la última conquista fue en el Clausura 2015, es decir hace seis años, sequía que tiene como denominador común una errática dirección técnica de entrenadores que han ganado mucho, pero que con los albos dejaron de ganar los primeros -Iván Sopegno y Willy Olivera- mientras el actual -Mauricio Tapia- no ha saboreado las mieles que sí pudo disfrutar en Antigua.

Quizá la principal razón sea que Comunicaciones, por las múltiples rotaciones a lo largo del torneo, no logró amalgamar al cien por ciento a su once ideal, perdió los factores de comprensión, acoplamiento y automatización, todo lo cual se tradujo en dificultades para llevar el balón al otro lado del campo y que cada quien sepa lo que tiene que hacer en el semibloque ofensivo, sin contar con que los repliegues tampoco son coordinados, lo que da ventaja a los rivales, que con facilidad encuentran espacios para disparar o montar jugadas dentro del área que les generan mucho peligro.

No obstante todo eso, Comunicaciones ganó la fase de clasificación con seis puntos de ventaja sobre el segundo, cifra que pudo ser más amplia de no haber regalado unidades en las jornadas de cierre, a las que llegó con todo definido.

Para mayor satisfacción de sus seguidores, el equipo albo siguió manteniendo la hegemonía sobre su archirrival, a quien venció en el único Clásico del torneo, disputado en el estadio de El Trébol, pero a pesar de todo lo mencionado, hay un mar de dudas alrededor de Comunicaciones.

Y es que a los equipos grandes se les exige al máximo, y los albos ciertamente ganan muchos partidos, pero lo hacen de manera apurada, sin mostrar jerarquía, conformándose con hacer lo mínimo necesario y eso le basta para estar en la final, a la cual llegó ganando 0-1 y 1-0 al descendido Sacachispas y empatando los dos partidos con Iztapa, siendo la diferencia los goles de visita, lo que deja claro que no hubo ni la más mínima señal de la grandeza que Comunicaciones ha labrado a lo largo de siete décadas.

Eso hace que en la balanza se ponga de un lado todo lo que ha sido Comunicaciones a lo largo de la historia y en el otro lado esté lo que Santa Lucía Cotzumalguapa ha hecho en el presente torneo. ¿Para qué lado se inclinará? ¿Sacará ¡por fin! la casta Comunicaciones, o seguirá jugando al filo de la navaja? ¿Podrá mantener el temple Santa Lucía en una instancia desconocida para muchos de sus jugadores?

¿A quién ve usted favorito en la Gran Final del Clausura 2021?

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