Muchas patadas y poco futbol

Guastatoya y Municipal empataron sin goles en un partido que se convirtió casi desde el principio en un concierto de patadas.

El primer tiempo fue muy entrecortado, con muchas faltas en todos los sectores de la cancha, sobre todo en el medio, pero también cerca de las áreas, sin que ninguno de los dos equipos pudiera sacar provecho al quedar con el balón detenido algunas veces de frente al marco contrario.

En cuanto al dominio y control, se podría resumir que fue alterno, porque la iniciativa comenzó siendo escarlata en los primeros diez minutos, pero luego fueron los locales los que pasaron al ataque por más de veinte, siendo Municipal quien tuvo más el balón posteriormente, pero cerrando la primera mitad con más presencia de los orientales, siendo esta última la que generó más peligro en toda la etapa inicial del encuentro.

Municipal hizo doble contención con José Rosales y Brandon De León, siendo Morales y Rivas los que intentaban desbordar por la derecha, mientras Díaz lo hacía por la izquierda y Méndez trataba de conectar con los puntas Britos y Martínez, aunque solo el primero estaba como una clara referencia de área.

Como es habitual, los capitalinos eligieron la fórmula de tirar el balón a la 16.50 una y otra vez, pero Britos ganó solo en una de ellas y su cabezazo fue muy flojo, por lo que era más sensato el intento de remates de media distancia de Alejandro Díaz y John Méndez, aunque ninguno de los dos tuvo afinada la puntería.

Del lado de Guastatoya se privilegiaba la salida limpia, con el balón dominado, teniendo a Lombardi como conductor, pero fallando en la velocidad de las transiciones, lo que le permitía a los rojos reagruparse para cerrar espacios, lo que evitaba que se pudiera aprovechar la velocidad de Vargas o el olfato de gol de Landín, lo que se sumaba a que ni Pineda, Navarro ni Reyes tenían el desdoble necesario para abrir la cancha por las bandas y tener mejores opciones.

El Pecho Amarillo tuvo varios tiros libres frente al área, pero Lombardi no aprovechó que el viento estaba a su favor y terminó haciendo remates que no le dieron problemas a Navarro, guardameta que se equivocó a lo grande en el cierre de la primera mitad, persiguiendo un balón hasta la línea de banda y saliéndose del campo, pero los locales tuvieron una reacción muy lenta y Landín terminó rematando con la espinilla sobre el travesaño cuando el guardameta aún no había regresado a su posición.

Esto se dio en un encuentro que a mitad de camino tenía más de veinte faltas y cuatro jugadores amonestados, con John Méndez habiendo sido perdonado de la segunda amarilla, todo lo cual redundó en un pobre espectáculo de los dos finalistas del torneo anterior.

El segundo tiempo tuvo la variante de que Guastatoya fue dominador de principio a fin, teniendo la pelota, haciendo pases en corto y cambiando el ritmo cuando contaba con espacio para hacerlo, pero su profundidad no fue mucha y se encontraron con la dificultad de que los capitalinos no tuvieron empacho en cometer falta tras falta para cortar sus avances, contando para ello con la tolerancia del árbitro Luis Escobar, que mostró muy buena memoria para no amonestar a los que ya tenían una amarilla, pero sí hacerlo con los que no tenían, forma en la que se volvió a salvar John Méndez, pero también Brandon De León.

Aunque en el primer minuto del complemento hubo una llegada de peligro de cada uno, la constante fue el ataque improductivo de los locales y unos pocos contragolpes de los visitantes.

Lo más importante del primer cuarto de hora fue una doble oportunidad para Uzías Hernández, que estrelló dos veces su remate en el cuerpo de Navarro, que se mostró muy valiente en esa jugada, hasta que su defensiva llegó a auxiliarlo. Del lado rojo todo se resumía en un veloz contragolpe de Britos, en el que terminó quedándose sin ángulo y De Lemos salvó con su botín izquierdo.

Britos volvió a aparecer unos minutos después para terminar una jugada de asociación de los capitalinos, pero su remate fue defectuoso.

Del lado del Pecho Amarillo lo más lamentable fue que no supo aprovechar los incontables tiros libres cerca del área roja, producto de las 24 faltas cometidas por los escarlatas, pero Lombardi, el encargado de todo el balón parado de los monarcas, se encargó de regalarle todos los centros o hacerle tiros inofensivos al guardameta visitante.

El ingreso de Ceballos y Martínez no provocaron ningún cambio en la forma de juego de los dirigidos por Willy Olivera, mientras Sebastián Bini realizó sus cinco modificaciones, con lo que salvó de la expulsión al menos a dos de sus jugadores y dio opción de ver un poco de mayor dinámica con la presencia en ataque del medio hacia adelante de Barrientos, Quezada y Rosas, sobre todo este último, que se hizo sentir con un potente disparo que quedó apenas arriba del travesaño local.

Como no podía ser de otra manera, luego de darse de patadas en el campo, al final hubo un conato de bronca que obligó a la intervención de la Policía Nacional Civil, que con sus escudos de antimotines logró separar a los jugadores de ambos equipos y obligarlos a entrar a sus respectivos camerinos.

Triste final para un partido en el que el juego subterráneo e incluso mal intencionado estuvo por encima de lo que se esperaba de un Campeón y un Sub-campeón.

El 0-0 refleja que hubo poco futbol en un encuentro en el que abundaron las patadas, siendo el octavo juego consecutivo en el que Municipal no puede ganar en Guastatoya, quedando su último triunfo registrado en el ya lejano 5 de noviembre de 2017.

Consulte las alineaciones, cambios, tarjetas, anotadores y las principales incidencias de este encuentro en la sección EN VIVO de Guatefutbol.com o por medio del CALENDARIO, haciendo clic en el resultado del partido. También puede ver todas las estadísticas del Clausura 2021 en el enlace de POSICIONES.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.