China abraza el talento brasileño para buscar el billete a Catar-2022

Shanghái, 10 Mayo 2020 (AFP) – Fernando, Ricardo Goulart, Elkeson, Alan y Aloisio celebran con una samba el gol que da el pase al Mundial a la selección china. Es una ficción pero podría ser realidad: El gigante asiático trabaja para tener un ataque brasileño de alto nivel que le permita clasificarse a Catar-2022.

Por el momento Elkeson es el único brasileño nacionalizado que juega con China. Pero la nación más poblada del mundo tiene claro que un ataque carioca multiplicaría sus opciones de jugar el Mundial por segunda vez en su historia.

– Evergrande, la ‘cantera’ –

Además de Elkeson, otro nacionalizdo, Aloisio, está en el grupo que participa actualmente en una concentración en Shanghái, mientras que Goulart, Alan y Fernando están cerca de finalizar el papeleo que les permitiría jugar para su país de acogida.

Todos nacidos en Brasil, de corte ofensivo y pertenecientes al campeón de la Super League China (CSL) Guangzhou Evergrande, dirigido por el Balón de Oro italiano Fabio Cannavaro.

Otro jugador del Evergrande, el inglés Tyias Browning, también podría representar a China este año.

«Desde 2019, Guangzhou Evergrande ha ayudado a seis jugadores a tener su tarjeta de identidad y su registro de residencia», señaló el diario Guangzhou Daily.

«Al mismo tiempo, Guangzhou Evergrande y la Federación China de Fútbol han promovido activamente nacionalizar jugador para clasificar al equipo masculino de fútbol», añadió.

Evergrande gastó 870 millones de yuanes (122 millones de dólares) en traspasos, sueldos y otros costes en estos seis jugadores, informó Soccer News, citando como fuente el informe anual del club.

Soccer News añadió que hasta siete jugadores nacionalizados podrían vestir la camiseta china este año, con la esperanza de jugar el Mundial 2022.

El séptimo es el nativo de Londres Nico Yennaris, del Pekín Guoan, que se convirtió en el primer nacionalizado en jugar con China, cuando debutó el año pasado. Ahora se llama Li Ke.

Antiguo miembro del Arsenal y de las selecciones inferiores inglesas, el jugador de 26 años, cuya madre es china, también está convocado junto a Elkeson y el debutante Aloisio en el equipo que actualmente se entrena en Shanghai.

Por primera vez con tres nacionalizados, China no podrá organizar amistosos durante esta concentración, debido a que los partidos de selecciones han sido suspendidos debido a la pandemia de coronavirus.

– Falta de gol –

Pero las esperanzas de China para jugar en Catar-2022 ya están comprometidas. Marcello Lippi, el hombre que llevó a Italia al título mundial en 2006, dejó el equipo en noviembre tras caer 2-1 ante Siria, a pesar de la presencia de Elkeson (en chino Ai Kesen) y de Yennaris.

La derrota dejó a China a ocho puntos de la cabeza del grupo A, aunque con un partido menos. El primero de cada llave accede a la siguiente ronda, junto con los cuatro mejores segundos.

Reclutar extranjeros no es una táctica nueva en el fútbol, pero según expertos, hinchas y antiguos jugadores se trata de una estrategia a corto plazo.

Los medios nacionales chinos han optado por defender que si mejoran el equipo y se ganan la plaza, los nacionalizados merecen jugar.

China aspira desde hace años a convertirse en una potencia futbolística. Pero por el momento está muy lejos: su única participación en el Mundial fue en 2002 y se despidió con tres derrotas en tres partidos y sin marcar un gol.

La apuesta por los atacantes brasileños responde a la falta de jugadores efectivos en la selección china.

«Sin duda, los jugadores nacionalizados pueden hacer al equipo nacional más fuerte. Si tienen la técnica, un sentimiento de pertenencia a China y del honor colectivo, pueden jugar», señaló el seleccionador Lie Tie cuando convocó a Aloisio, de 31 años.

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