El sobrecargado calendario del fútbol brasileño, en entredicho por el covid-19

Sao Paulo, 14 Abr 2020 (AFP) – La paralización del deporte debido a la pandemia del nuevo coronavirus ha abierto un debate sobre la necesidad de modificar el calendario del fútbol brasileño, cuyos equipos de élite son los que más partidos oficiales disputan en el mundo.

Cuando regrese la competición, para jugar las fechas faltantes habrá que modificar el calendario, que podría alargarse hasta 2021, o reducir la cantidad de partidos para poder terminarlo este mismo año.

Los equipos de primera división disputan de mediados de enero hasta mayo los campeonatos estaduales y de mayo a diciembre las 38 jornadas de la Liga (el Brasileirao). La temporada se sobrecarga con la Copa de Brasil y, para muchos equipos, con la disputa de la Copa Libertadores y la Sudamericana.

Y eso sin mencionar los partidos faltantes de la Libertadores y la Sudamericana y los de las eliminatorias regionales para el Mundial de Catar-2022, que debieron empezar en marzo pasado y en principio se iniciarían en setiembre.

Pero hay quienes quieren aprovechar la oportunidad para realizar una reforma que alivie el fixture.

– Temporadas plenas solo para los grandes –

En la mira de los posibles sacrificados están los campeonatos de cada estado, que perdieron su presigio de otrora, sin los cuales el número de partidos de los grandes clubes sería similar al de los europeos.

Esos torneos locales exigen en promedio diez partidos a sus participantes y hasta 16 o 17 a los camprones de los más prestigiosos, el Paulista y el Carioca.

Pero en la ecuación también entran las necesidades de los clubes de divisiones inferiores, que solo actúan durante menos de medio año, indicó un estudio reciente de Pluri Consultoría.

El contraste es impresionante.

La tasa media de utilización del calendario del fútbol brasileño en 2019 fue del 30% para los 645 clubes que jugaron al menos un torneo profesional. En cambio, 44 de es esos clubes (el 7%) utilizaron al menos el 80% de su calendario. En este grupo, hay 11 equipos que jugaron más de 65 partidos, un número considerado excesivo.

«Más que cambiar, la palabra adecuada sería perfeccionar» los campeonatos estaduales, que son «fundamentales para muchos equipos, pero no prioritarios para los grandes», dijo a la AFP el periodista deportivo Sergio Arenillas.

Arenillas sugiere que los torneos de cada estado se disputen a lo largo del año, que «los equipos menores jueguen más partidos» y los grandes «entren en la fase final».

El Brasileirao dura unos seis meses, en tanto que las ligas europeas se extienden durante nueve meses, recordó Arenillas.

Ese esfuerzo concentrado deja poco tiempo para la recuperación física e influye en la calidad técnica de los equipos, agrega.

«El calendario es tan cruel con los equipos pequeños, que juegan poquísimo, que con los grandes, que actúan demasiado. El equilibrio pasa por nivelar la balanza», estima.

Varias voces piden adoptar nuevamente el sistema de eliminatorias en el Brasileirao -que Brasil dejó de utilizar en 2003-, al considerarlo más rápido y emocionante, sin margen de error. También hay quien pida adoptar el calendario europeo, para no sufrir tantas pérdidas de jugadores a lo largo del año por las transferencias.

Por el momento, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) descartó ambas opciones.

«En este momento, no pensamos traer ni la experiencia ni el modelo del calendario europeo, ni las eliminatorias. Todavía queremos el Brasileirao de puntos corridos, que en nuestra evaluación es un gran éxito», explicó el secretario general de la CBF, Walter Feldman, en una entrevista con TV Gazeta.

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