Árbitros

Hace algunos meses, al enumerar algunas de las múltiples causas de nuestro pobre nivel competitivo internacional, mencionaba entre ellas a los árbitros, a quienes en aquel entonces pedía que dejaran de marcar los empujoncitos y los jaloncitos y que dieran fluidez a los partidos.

Actualmente nos hemos ido al otro extremo, porque ahora los colegiados juegan a ser los héroes que no sancionan casi nada, que perdonan las patadas y prefieren amonestar a los que discuten, más que a los que agreden.

Flaco favor le hace al futbol el accionar de los árbitros. y no está lejos el día en el que por irresponsables pierdan el control de los partidos.

En el Clásico 315 Mario Escobar solo sancionó falta cuando Alexander Robinson le dio un caballazo a Carlos Alvarado, mientras que en la entrada salvaje de Luis De León contra José Manuel Contreras no marcó nada. Sobra decir que ambos jugadores debieron ser expulsados si se hubieran aplicado correctamente las reglas de juego.

Pero esto es un solo ejemplo de algo que venimos viendo en casi todos los partidos, por lo que el llamado es a que dejen jugar, pero que sean drásticos con aquellos que ponen en riesgo la integridad de los adversarios.

Este artículo también fue publicado en la sección de Deportes de Nuestro Diario el miércoles 15 de septiembre.

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