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Una brasa

Carlos Muralles
2 min de lectura

Aunque han pasado los días no hemos salido aún del asombro que nos causaron varias decisiones tomadas por la asamblea de la Liga Nacional, sobre todo porque está más que claro que habían sido cocinadas de antemano.

 

Lo que quedó en el reglamento hace un año sobre los extranjeros y nacionalizados era obvio que sería abolido, porque varios equipos habían superado desde antes de la asamblea el límite impuesto por la Comisión de Regularización, lo que denotaba la seguridad de que podrían llenar sus planteles de foráneos, aunque muchos de ellos no marquen diferencia, pero fue sorpresa que de un plumazo eliminaran los controles antidoping, más aún cuando el argumento principal fue que “nosotros (los directivos) exponemos a los jugadores a que sean sancionados”, en un reconocimiento tácito al consumo de sustancias prohibidas por parte de varios futbolistas.

 

Estas y otras disposiciones están ahora en manos del Comité Ejecutivo de la Federación y es una brasa caliente para que demuestre que quiere enderezar el rumbo del futbol, recordando que la Liga Nacional es la que provee casi todos los jugadores de la Selección, por lo que los elegibles para ella deben tener prioridad.     

 

Este artículo también fue publicado en la sección de Deportes de Nuestro Diario el miércoles 19 de junio.

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