Pastore y su futuro incierto pensando en el Mundial

Durante un tiempo gran ídolo de los hinchas y protegido del presidente, Javier Pastore, la primera estrella del París Saint-Germain tras la llegada de los propietarios cataríes, ha visto palidecer su estrella, entre actuaciones irregulares y repetidas lesiones, hasta el punto de que es serio candidato a abandonar el club en enero.

En el aplaudímetro todavía saca buena nota entre los aficionados del Parque de los Príncipes, pero la llegada de otras figuras le ha ido relegando en el ránking del protagonismo y no puede hacer sombra a Neymar, Edinson Cavani, Kylian Mbappé o incluso a Marco Verratti.

El argentino llegó como gran esperanza en 2011, procedente del Palermo italiano. Su inteligencia, su finura técnica y su gran clase con el balón el pie deleitaban en París.

Su balance estadístico en su primera temporada (13 goles y 5 asistencias en 33 partidos ligueros) fue positivo.

Pastore, primer fichaje de relumbrón del ‘nuevo PSG’, contó además con una protección especial del presidente, Nasser Al Khelaifi, incluso cuando la aportación de ‘El Flaco’ fue declinando.

Con Laurent Blanc ya no era titular indiscutible. El jugador, que tiene ahora 28 años, ha visto en los últimos años marcada su carrera por las lesiones, especialmente en los gemelos.

Durante la pasada campaña, la primera a las órdenes de Unai Emery, apenas disputó 15 encuentros de liga, nueve de ellos como titular.

– “Me siento mucho mejor” –

Este temporada ha jugado 7 partidos (4 como titular), encadenando sobre todo dos como titular, ante Angers y Nantes. También entró en juego durante el paseo del miércoles ante el Celtic (7-1) en la Liga de Campeones.

“Me siento bien, estoy contento porque hacía mucho tiempo que no había jugado dos partidos seguidos”, explicó el sábado, tras la victoria 4-1 sobre el Nantes.

“Trabajo mucho más, con personas del exterior que trabajan todos los días conmigo. Eso me hace mucho bien”, añadió en referencia a sus repetidas lesiones. “Me siento mucho mejor y voy a intentar continuar así para no lesionarme de nuevo”, afirmó.

Sus largas ausencias han desesperado por momentos a los responsables del equipo.

El futuro de Pastore en París parece en el aire y suenan los nombres de otras formaciones (Inter de Milán, Sevilla, Roma) como posibles destinos.

“Quiero estar en el Mundial y si el seleccionador ve que no juego va a ser difícil que me convoque”, dijo Pastore el sábado pasado en la zona mixta. Preguntado sobre una posible marcha, el argentino no se mojó: “Por ahora pienso un poco en ello, pero la decisión no se toma ahora. Ahora toca estar tranquilo, pensando en cada partido”.

El viernes, Unai Emery no quiso entrar en la cuestión.

“Quiero que esté preparado todos los partidos para tener la oportunidad de jugar sin lesión. Cuando tiene constancia y regularidad, estoy contento. Tiene una calidad individual y un talento que son importantes para este equipo. Está con nosotros”, afirmó el entrenador español.

La venta de Pastore podría ayudar al París Saint-Germain en un momento en el que debe bajar su masa salarial y equilibrar su presupuesto si quiere respetar el ‘fair play’ financiero de la UEFA.

Según la prensa, hay otras figuras que podrían ver cerca la puerta de salida, como el también argentino Ángel Di María, el brasileño Lucas Moura o el alemán Julian Draxler. Pero en ninguno de los casos su marcha sería tan simbólica como la de Pastore, que para muchos es un emblema de la nueva etapa del PSG, que con los nuevos propietarios cataríes ha impulsado su estatus a la primera línea europea, cuando hasta entonces tenía un papel más secundario.

© 2017, AFP

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.