Partizan y Skenderbeu trasladan a la Europa League la rivalidad serbo-albanesa

No es uno de los partidos más rutilantes de la Europa League, pero el duelo del jueves entre el Partizán de Belgrado y el Skenderbeu tendrá un punto de interés: la profunda rivalidad que mantienen serbios y albaneses.

Después de que no se produjesen incidentes en el partido de ida en Elbasan (Albania), los dos equipos vuelven a verse las caras en el ‘caliente’ estadio de la capital serbia.

El 14 de octubre de 2014, durante un Serbia-Albania en la fase de clasificación para la Eurocopa-2016, el estadio del Partizan fue escenario de actos violentos que elevaron la tensión entre Belgrado y Tirana.

Aquel día, poco antes del descanso, un dron sobrevoló el terreno de juego con una bandera al viento de la ‘Gran Albania’, proyecto nacionalista con el objeto de reagrupar en un mismo Estado a varios países balcánicos.

Toda una provocación para los serbios, que no aceptan aún la independencia de su antigua provincia.

El defensa serbio Stefan Mitrovic se apoderó de la bandera, los jugadores de ambas selecciones llegaron a las manos, los aficionados serbios arremetieron contra los visitantes, hubo lanzamiento de butacas. La tensión se trasladó a los dos primeros ministros de ambos países, Aleksandar Vucic y Edi Rama. Este último iba a realizar la primera visita diplomática de un presidente albanés a Serbia en 70 años.

– “Matad a los albaneses” –

Aunque ambos dirigentes se reconciliaron, la justicia serbia mantiene su reclamación sobre el nacionalista albanés que pilotaba el dron. Detenido en Croacia en Junio, Ismail Morina, de 35 años, espera la resolución sobre si será extraditado a Serbia para ser juzgado por “provocación al odio racial, nacional y religioso”. Un delito penado con prisión de seis meses a cinco años.

El internacional albanés y capitán del Skenderbeu, Orges Shehi volverá al mismo estadio este jueves, y aún recuerda los gritos procedentes de las tribunas; ‘Matad a los albaneses’.

El Partizan cuenta con numerosos seguidores ultranacionalistas. Algunos de ellos conformaron grupos paramilitares en el conflicto bélico contra Kosovo.

El Skenderbeu, club de la ciudad de Korçe, dedicó su nombre al héroe nacional albanés Skanderbeg, un noble del siglo XV que combatió a los otomanos, pero no a los serbios.

– Medidas de seguridad extremas –

Pero al contrario que los partidos de la selección, los duelos entre clubes están desprovistos de la “dimensión nacional, y el Skenderbeu no es muy conocido en Serbia”, explica el periodista deportivo Mihajlo Todic. Esta vez “ninguno de los dos equipos, ni los aficionados y menos aún los políticos no están interesados en que se repitan los incidentes”, insiste su colega albanés Endi Tufa.

La directiva del Partizan anunció sin embargo “estrictas medidas de seguridad”.

En 1987, cuando el Partizan era un equipo potente en Europa, fue eliminado de la extinta Copa de la UEFA por el modesto Flamurtari albanés. Una humillación que le costó al Partizan las mofas del Estrella Roja durante varios años.

Ahora, contra el Skenderbeu, “el Partizan es ligeramente favorito”, opina Fadil Vokri, de 57 años, delantero del conjunto serbio en aquella funesta eliminatoria.

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