Sería mejor cada cuatro años

Desde sus inicios, en 1991, la Copa de Oro se celebra cada dos años, con la salvedad de que una vez los torneos se distanciaron tres (93 y 96) y en otra ocasión solamente uno (2002 y 2003).


También los NORCECA se jugaban cada dos años, por lo que el único lapso en el que el torneo de selecciones de Concacaf se realizó cada cuatro fue cuando también era válido por la eliminatoria mundialista, en los setentas y ochentas.

Siempre he pensado que el modelo de organización que se debe seguir es el de la UEFA, pero en nuestra zona se privilegia lo económico sobre lo deportivo y nadie está dispuesto a renunciar a las jugosas ganancias que produce la Copa de Oro, cuya sede es propiedad de Estados Unidos para aprovechar el incremento de la afición local, sumado a los millones de mexicanos y centroamericanos que dejan sus dólares en las taquillas y consumen en los estadios lo suficiente para dejar satisfechos a los dirigentes de Concacaf.

En lo deportivo, sin embargo, creo que sería mejor jugar la Copa de Oro el año siguiente al mundial, mientras el tercer año del ciclo podría dedicarse a la clasificación para las Copas del Mundo, idea que presentaré en otra oportunidad.

Este artículo también fue publicado en la sección de Deportes de Nuestro Diario el miércoles 12 de julio.

Fotografía: Concacaf.com

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.