En la masificación de este deporte mucho tienen que ver las entidades privadas, como Futeca y otras tantas dirigidas por ex jugadores de futbol once, en el que se practica el futbol cinco y el futbol siete, mientras que a nivel mayor el esfuerzo ha sido encabezado por Gerardo Paiz y su equipo, cuyas lágrimas del domingo deben convertirse en un acicate para intensificar el trabajo y mantener a Guatemala entre lo mejor de Concacaf.
Es evidente que las cosas se han hecho bien, pero siempre se puede mejorar, y un aspecto que podría ser provechoso es nombrar un entrenador específico para la Selección, lo que lo dejaría dedicado a tiempo completo al equipo azul y blanco.
