El tema no es nuevo en nuestro futbol, porque hace más de 25 años se comprobó el arreglo de al menos un encuentro, pero la Corte de Constitucionalidad evitó que se sentara un sano precedente y la impunidad de aquel caso es recordada siempre que ocurren cosas raras que quizá son producto de la casualidad, pero que dejan la duda entre los aficionados que han perdido la fe en la transparencia del deporte.
Penales fallados, autogoles, displicencia, conformismo, expulsiones absurdas y muchas cosas más se combinan para crear la sensación de que hay algo adicional al error humano, y por eso me gustaría que los detectives no encontraran nada, para que quienes dudan vuelvan a confiar, pero si ocurre lo contrario, esta es una buena oportunidad para recuperar la credibilidad sacando del futbol a los que se venden al mejor postor.
